El proyecto cuenta con licencia ambiental, cierre financiero y cronograma aprobado, pero el concesionario AccesNorte 2 no ha suscrito el documento que da inicio formal a las obras
(Cundinamarca, marzo 30 de 2026). A pocas horas de que venza el plazo contractual establecido para el 31 de marzo, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, alertó que aún no se ha firmado el acta de inicio de la ampliación de la Autopista Norte, un proyecto estratégico para la movilidad y competitividad de la región. La advertencia se da pese a que el corredor vial cuenta con todos los avances requeridos para dar inicio a su ejecución.
El proyecto, que hace dos meses obtuvo la licencia ambiental por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), ya tiene estudios y diseños definitivos aprobados, cierre financiero asegurado, gestión predial en marcha para las primeras unidades funcionales y un cronograma de obra sin objeciones por parte de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). No obstante, el concesionario AccesNorte 2 no ha suscrito el acta que formaliza el arranque de los trabajos.
Desde el departamento, el mandatario exigió claridad frente a este retraso. “No se pueden generar más dilaciones en un proyecto de esta magnitud”, sostuvo Rey Ángel, al tiempo que pidió al concesionario explicar las razones por las cuales no se ha firmado el documento y precisar las implicaciones en el cronograma de ejecución, que inicialmente proyecta una duración mínima de cuatro años.
La ampliación de la Autopista Norte es considerada una obra neurálgica para Bogotá y Cundinamarca. Más allá de la descongestión vehicular en uno de los corredores de mayor presión en el norte de la capital, el proyecto incide directamente en la conexión logística con municipios aledaños y en el desarrollo económico regional. El retraso en la firma del acta de inicio pone en vilo los plazos establecidos en un contrato que ha superado ya etapas críticas de estructuración y licenciamiento.
El contrato de concesión para este corredor se enmarca dentro de la cuarta generación de concesiones viales (4G), un programa que ha priorizado la construcción de infraestructura de alto impacto mediante alianzas público-privadas. En este tipo de proyectos, la firma del acta de inicio constituye el hito formal que activa los plazos contractuales, el desembolso de recursos y la movilización de maquinaria y personal especializado.
Expertos en infraestructura advierten que, si bien el proyecto cuenta con los permisos y la estructura financiera resuelta, cualquier demora en la suscripción del acta puede generar efectos en cadena sobre la disponibilidad de recursos y la programación de las obras. Además, subrayan que la licencia ambiental otorgada por la ANLA tiene una vigencia sujeta a las fechas de inicio estipuladas, lo que añade una variable técnica al seguimiento del caso.
Hasta el cierre de esta edición, el concesionario AccesNorte 2 no había emitido un comunicado oficial sobre los motivos de la no suscripción del acta. Ante este escenario, el gobernador insistió en que la ciudadanía requiere certezas sobre el futuro de una obra que, de no ejecutarse en los tiempos previstos, impactaría la movilidad y la competitividad de toda la región norte del departamento.
Las próximas horas serán determinantes para conocer si el proyecto logra materializar el acta de inicio antes del vencimiento del plazo contractual o si, por el contrario, se abre un nuevo frente de incertidumbre que podría retrasar una de las intervenciones viales más esperadas en el centro del país.



