Viveros de Cundinamarca dicen adiós al plástico: nacen 21.812 plántulas en pellets orgánicos

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) incorporó pellets de germinación elaborados con materiales orgánicos y biodegradables en la producción de material vegetal de sus viveros. La medida busca disminuir el uso de plásticos de un solo uso, que tradicionalmente se emplean en estos espacios y que generan contaminación en los ecosistemas. Hasta la fecha, la entidad ha entregado 21.812 plántulas producidas con esta tecnología.

¿Qué es un pellet de germinación?

Se trata de una pequeña unidad compactada, generalmente en forma de disco o cilindro, que funciona como medio de crecimiento durante las primeras etapas de una planta. Para fabricarlo pueden usarse fibra de coco, turba y otras materias primas de origen orgánico.

Su funcionamiento es sencillo: el pellet se hidrata, absorbe agua, se expande y forma un sustrato donde se deposita la semilla. Durante el crecimiento, aporta soporte y humedad mientras la raíz se desarrolla, hasta que la plántula esté lista para continuar su producción o ser sembrada en el lugar definitivo.

Ventajas frente a los métodos convencionales

Los métodos tradicionales exigen preparar individualmente grandes cantidades de sustrato y usar un recipiente para cada planta. Los pellets, en cambio, facilitan la organización de las semillas, optimizan el espacio disponible y simplifican el manejo en las primeras etapas.

Según la CAR, entre sus principales ventajas están:

  • El uso de materias primas biodegradables u orgánicas.
  • La optimización de las labores de producción en vivero.
  • La facilidad para trasladar las plántulas.
  • La menor manipulación de las raíces, lo que favorece la adaptación de la planta cuando se traslada a su sitio definitivo.

Un beneficio ligado a los materiales

La entidad precisó que el beneficio ambiental está relacionado principalmente con los materiales de fabricación y con la forma en que se integran al proceso productivo. Al ser de origen orgánico y biodegradable, estos insumos pueden reducir determinados residuos y reincorporarse a los ciclos naturales. Además, las alternativas biodegradables que acompañan a la planta durante su establecimiento pueden disminuir la necesidad de ciertos recipientes plásticos de un solo uso.

Voz institucional

Nidia Riaño, subdirectora de Cultura y Gobernanza Ambiental de la CAR, afirmó que cada plántula producida en las Aulas Forestales Abiertas, como se conoce a los viveros de la entidad, representa un paso en el proceso de propagar, cultivar, establecer y recuperar la cobertura vegetal. Según explicó, la iniciativa incorpora alternativas que favorecen un uso más eficiente de los recursos y promueven prácticas ambientalmente responsables.

Aplicaciones en el territorio

Las plántulas en pellet fortalecen la disponibilidad de material vegetal para las actividades ambientales de la Corporación. La CAR señala que esta alternativa puede ser especialmente útil en restauración ecológica, recuperación de áreas degradadas, reforestación y conservación de especies vegetales.

Hacia una producción más sostenible

Para la Corporación, usar materiales orgánicos y biodegradables es una oportunidad para avanzar hacia procesos de producción vegetal que integren criterios de sostenibilidad y aprovechamiento responsable de los recursos. La iniciativa se enmarca en los 65 años de la entidad y apunta a que los viveros dejen de depender de insumos plásticos de un solo uso.

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