La edición 27 reunió a 24 agrupaciones, una agenda académica abierta y actividades de los cuatro elementos del hip hop en el Parque Simón Bolívar de Bogotá.
Bogotá. El Parque Simón Bolívar fue escenario del Festival Hip Hop al Parque 2025, una edición número 27 que se programó para el 23 y 24 de agosto y que buscaba mirar al pasado con gratitud y al futuro con entusiasmo. El evento lo organizó la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través del Instituto Distrital de las Artes (Idartes), bajo el concepto «Bogotá, un territorio de paz, generación tras generación». Su propósito fue ofrecer a la ciudadanía un espacio cultural de entrada libre que integrara música, formación y emprendimiento.
Un festival con trayectoria
Las fuentes oficiales lo describen como el festival gratuito más grande de Latinoamérica dedicado a la cultura hip hop. Desde su creación, se ha consolidado como el escenario más importante de esta cultura en Colombia y uno de los más relevantes de la región. Ha brindado oportunidades de crecimiento artístico y profesional a MCs, DJs, breakers y grafiteros, y ha fortalecido una comunidad creativa que se ha abierto camino pese a las adversidades.
Para esta edición, la organización planteó que el hip hop capitalino no es solo un movimiento cultural, sino una escuela de vida donde el conocimiento se transmite como acto de resistencia, amor y transformación social.
Cartel: entre la vieja y la nueva escuela
El festival contó con 24 agrupaciones: ocho internacionales, cuatro nacionales y 12 ganadores de la Beca Hip Hop al Parque 2025, ocho en la categoría MC y cuatro en la de DJ. La beca es una convocatoria pública del Idartes que permite a proyectos musicales de la ciudad acceder a la programación oficial.
Entre los nombres anunciados estuvieron la chilena Ana Tijoux, Granuja y El B. La programación reunió sonidos del Bronx neoyorquino, de los barrios de Medellín y Bucaramanga, de las calles de Cali, del talento de Bogotá y de representantes de Hispanoamérica. Entre las propuestas locales y regionales se mencionaron el colectivo caleño H2O – Hip Hop Organizado y la agrupación Spektra de la Rima, que representa un hip hop de enfoque feminista.
El curador, Jhon Fredy Cepeda «Zkirla», explicó que la edición buscaba conservar la esencia y respetar lo clásico, pero también dar paso a nuevas ideas, códigos y conceptos. Planteó reconocer al barrio como punto de partida de la creatividad y, a la vez, explorar los nuevos caminos del género. La directora del Idartes, María Claudia Parias, resaltó el papel del festival como espacio para el diálogo artístico y el reconocimiento de la cultura hip hop.
Formación: la agenda académica
Antes, durante y después del festival hubo una programación académica gratuita, con encuentros, talleres y conversaciones sobre los elementos, saberes y experiencias de la cultura hip hop, con invitados nacionales e internacionales. Esta franja incluyó voces femeninas que han marcado la escena en América Latina y Europa.
Entre las actividades figuraron los conversatorios «27 ediciones de Hip Hop al Parque: presente y futuro» y «Métrica y beat en el hip hop bogotano». También se explicó cómo postular propuestas a la beca de la edición 2026, un dato de interés para los artistas de la ciudad. Otras fuentes oficiales señalan talleres y charlas sobre producción musical, gestión de derechos, proyección internacional y el hip hop como herramienta de transformación social.
Los cuatro elementos y la economía creativa
El festival incluyó actividades más allá de la tarima. Hubo intervenciones de grafiti, la Batalla Internacional Vía Alterna (BIVA) con cuatro agrupaciones de pequeño y micro formato, y una exhibición de Red Bull Freestyle.
Libro al Viento llevó más de 2.000 ejemplares gratuitos, con mediaciones literarias para unir la palabra escrita con la fuerza del hip hop. La Zona de Arte y Emprendimiento reunió a 30 emprendimientos seleccionados por convocatoria, con piezas gráficas, indumentaria y accesorios de esta cultura. Este componente convierte al festival en una vitrina para creadores locales. Movilidad y recomendaciones
El Idartes estableció lineamientos para garantizar el bienestar, la seguridad y la movilidad de los asistentes, además de rutas especiales de TransMilenio. Quienes llegaran en vehículo particular podían usar parqueaderos cercanos, como los del Parque de los Novios, el Palacio de los Deportes, la Biblioteca Virgilio Barco y la Unidad Deportiva El Salitre. La Alcaldía también promovió la transmisión del festival por Canal Capital para quienes no pudieran asistir.
Impacto y proyección
La edición 2025 reafirmó el festival como una plataforma que articula creación artística, formación y economía cultural. Al combinar artistas consolidados con talentos emergentes y abrir convocatorias para el año siguiente, el Idartes busca que el hip hop siga siendo un lenguaje de encuentro y construcción de comunidad en Bogotá.



