Autoridades de salud de la región central coordinan una estrategia conjunta de vacunación, vigilancia y análisis genético para contener la emergencia nacional.
En respuesta al brote nacional de fiebre amarilla, las secretarías de Salud de Bogotá, Tolima y Cundinamarca fortalecieron su alianza regional mediante una mesa de cooperación técnica. El objetivo es articular una respuesta integral y efectiva que permita proteger a la población, ante el reporte de casos concentrados principalmente en el departamento del Tolima.
La reunión, celebrada en el marco de la estrategia «Bogotá, mi Ciudad, mi Casa», estableció acuerdos para robustecer la vigilancia epidemiológica, el seguimiento de casos y la campaña de vacunación. Asimismo, se priorizó profundizar en la investigación genómica y entomovirológica del virus. Este análisis científico busca comprender con precisión la dinámica de transmisión, no solo en humanos, sino también en primates no humanos, que actúan como reservorios y centinelas de la enfermedad.
“Fortalecer la comunicación y la vacunación no tiene discusión; es la mayor protección para nuestra población. Sin embargo, no es suficiente para controlar la transmisión, dado que existen cambios en el ciclo selvático”, explicó Gerson Bermont, secretario Distrital de Salud de Bogotá. “Vamos a apoyar la investigación y análisis genómico en las regiones endémicas para entender mejor el problema y orientar decisiones basadas en evidencia”, recalcó la autoridad.
El encuentro marcó un paso hacia una gestión unificada de la emergencia, reconociendo que la naturaleza selvática del brote—transmitido por vectores como mosquitos del género Haemagogus—requiere un abordaje que trascienda las fronteras administrativas. La estrategia integrada incluye el monitoreo de vectores, la evaluación de los desafíos ecológicos y la coordinación con entidades nacionales.
Como parte de los compromisos, se estableció trabajar de manera articulada con el Ministerio de Salud, el Ministerio de Ambiente y las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR). Bogotá ratificó su disposición de aportar toda su capacidad técnica y respaldo institucional para apoyar a los departamentos vecinos en la mitigación de la problemática.
Impacto y Próximos Pasos
La articulación regional es crucial para una respuesta oportuna ante una enfermedad endémica en varias zonas del país. El cierre de brechas de vacunación en poblaciones de riesgo y la vigilancia científica del virus en su entorno natural serán pilares de la estrategia. Esta colaboración interjurisdiccional sienta un precedente para la gestión de futuras emergencias sanitarias con componentes ambientales, donde la cooperación técnica y el intercambio de datos son determinantes para salvar vidas.







