El monitoreo satelital de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca revela que el ejemplar ha explorado más de 51.000 hectáreas en 109 días de seguimiento, mostrando un comportamiento saludable y desplazamientos hacia zona limítrofe.
Un total de 592 kilómetros recorridos y 51.000 hectáreas exploradas son los resultados del más reciente informe de monitoreo al jaguar (Panthera onca) liberado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) el pasado 18 de octubre de 2025. Los datos, obtenidos vía satelital, confirman que el ejemplar mantiene una adaptación favorable a la vida silvestre y, en las últimas semanas, ha orientado su desplazamiento hacia zonas cercanas a la línea fronteriza con Venezuela.
El seguimiento forma parte de los protocolos de conservación de la especie en Colombia. Durante 109 días consecutivos, la CAR ha recibido 364 registros de ubicaciones georreferenciadas, con localizaciones GPS cada siete horas en promedio y transmisiones de datos cada 45 horas. Esta frecuencia permite a los especialistas analizar en detalle sus patrones de movimiento y uso del territorio.
«Los datos obtenidos muestran que el jaguar presenta un comportamiento exploratorio propio de su proceso de establecimiento territorial. De acuerdo con las coordenadas más recientes, el ejemplar se ha desplazado hacia zonas cercanas a la frontera con Venezuela», explicó Alfred Ignacio Ballesteros, director de la CAR.
El dispositivo de monitoreo colocado al animal es un collar no invasivo que combina GPS de alta precisión con transmisión global vía red satelital. Esta tecnología, utilizada en proyectos de conservación, permite obtener información científica clave para la toma de decisiones sobre el manejo de la especie y la protección de sus hábitats. Además del rastreo satelital, la corporación ha instalado cámaras trampa en puntos estratégicos. El día de la liberación, estos dispositivos captaron al ejemplar en el Resguardo de los Felinos, y su presencia en la zona fue posteriormente confirmada mediante el hallazgo de huellas que coincidían con los datos del collar.
El proceso para que este jaguar regresara a su hábitat comenzó con un rescate previo realizado por la misma autoridad ambiental. Tras ser valorado clínicamente y evaluado en su comportamiento, un equipo de especialistas determinó que el ejemplar se encontraba en óptimas condiciones para reintegrarse a la vida silvestre, priorizando siempre su bienestar.
Actualmente, la CAR mantiene activo el monitoreo satelital y las verificaciones en campo. El objetivo es doble: evaluar la supervivencia a largo plazo del jaguar y recopilar información que contribuya a fortalecer las estrategias de conservación de la especie en el país, especialmente en regiones con corredores biológicos que conectan con países vecinos.
La entidad hizo un llamado a la ciudadanía para sumarse a la protección de la fauna. «La información de la comunidad es clave para fortalecer las acciones de conservación y garantizar la protección de la fauna del territorio», instó Ballesteros, recordando la línea de atención 316 524 4031 para reportar avistamientos, situaciones de riesgo o tenencia ilegal de especies. El desplazamiento de este jaguar no solo evidencia el éxito del proceso de rehabilitación, sino que también aporta datos valiosos sobre la conectividad ecológica en la región nororiental del país



