Localidad de Kennedy une a la Policía y los medios por los damnificados Por: Elías Umaña La Voz Que Te Acompaña

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto dejó una profunda huella en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y municipios del Chocó. Mientras los organismos de socorro continúan atendiendo la emergencia, en Bogotá la solidaridad comenzó a convertirse en alimentos, elementos de primera necesidad y manos dispuestas a ayudar.

En Kennedy, una de las localidades más grandes de Bogotá, esa solidaridad encontró un punto de encuentro en la estación de Policía, que abrió sus puertas como centro de acopio para recibir las donaciones destinadas a las comunidades afectadas. Allí, ciudadanos, comerciantes, empresarios y organizaciones entendieron que, frente a una tragedia de esta magnitud, quedarse de brazos cruzados no era una opción.

A esta iniciativa se sumó el periódico Voces Regionales, que decidió acompañar a la Policía en esta tarea. Bajo el liderazgo del teniente coronel Juan Camilo Montilla Casallas, comandante de la Estación de Policía de Kennedy, y del sargento Edgar Yamid Gómez, de Policía Comunitaria, se puso en marcha la logística para recibir, organizar y disponer las ayudas que llegarán a quienes más las necesitan.

La respuesta de los empresarios y de la ciudadanía no se hizo esperar. Desde distintos sectores comenzaron a llegar alimentos no perecederos y otros elementos de primera necesidad, demostrando que la solidaridad también se construye desde los barrios, los negocios y las comunidades. Cada aporte, grande o pequeño, representa un mensaje de acompañamiento para quienes hoy enfrentan la pérdida de sus hogares, sus bienes y, en muchos casos, de sus seres queridos.

La unión entre Policía, medios comunitarios, empresarios y ciudadanía demuestra que la emergencia también puede despertar lo mejor de una sociedad. Kennedy no es ajena al dolor de otras regiones: desde sus calles, sus comerciantes y sus comunidades se extiende una mano hacia Cali, Pereira, Manizales y el Chocó, lugares donde miles de personas siguen necesitando apoyo.

La ayuda, además, no puede detenerse después de los primeros días. Cada jornada es fundamental para reunir alimentos y elementos que puedan ser entregados a las familias afectadas y a los equipos que permanecen en las zonas de emergencia. En Bogotá funcionan distintos puntos de recolección a los que los ciudadanos pueden acudir para contribuir de acuerdo con sus posibilidades.

Desde el periódico Voces Regionales nos sumamos a este llamado: ante el dolor provocado por el terremoto, no basta con lamentar lo ocurrido. Hay que actuar. Kennedy demuestra que cuando una comunidad, sus instituciones, sus medios y sus empresarios se unen, la solidaridad puede cruzar las fronteras de una localidad y convertirse en esperanza para quienes hoy más la necesitan.

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