El festival gratuito de rock más grande de Latinoamérica cerró su edición número 30 con récords de público, participación femenina inédita y una nueva tarima muy elogiada. Los incidentes en los accesos y la movilidad al salir dejaron tareas pendientes
Rock al Parque cerró su edición 30 en el Parque Simón Bolívar con tres jornadas de rock y metal en cuatro escenarios, 83 bandas y una asistencia que, sumando las cifras entregadas, ronda los 770.000 personas. El festival es organizado por el Instituto Distrital de las Artes (Idartes) y se realizó el sábado 10, el domingo 11 y el lunes 12 de octubre. Su balance, según la entidad, fue “muy positivo”.
Una asistencia que rompió marcas
El sábado 10 asistieron más de 191.000 personas, la cifra más alta para una jornada inaugural en la historia del festival, según datos de Idartes y la Alcaldía de Bogotá citados por RTVC Noticias. El domingo 11 hubo un récord de 290.020 asistentes. El lunes 12 se estima que llegaron unas 290.000 personas y se alcanzó el aforo máximo permitido. Por eso las autoridades invitaron al público a seguir las transmisiones por Canal Capital.
El balance de la directora de Idartes
La directora de Idartes explicó que cerca del 18 % de los asistentes llegó de otras ciudades de Colombia y del mundo. Afirmó que “con toda seguridad” Rock al Parque es la fiesta de rock más grande de América Latina hecha desde lo público, resultado de una apuesta de política cultural sostenida por más de tres décadas desde la Alcaldía Mayor de Bogotá.
También destacó que, de las 83 bandas, 36 son bogotanas, lo que a su juicio demuestra que el rock de la ciudad está “más vivo que nunca”, con un fuerte acento en el metal. Informó además que 26 agrupaciones fueron femeninas o contaron con participación significativa de mujeres, la cifra más alta en la historia del festival. Finalmente, señaló que los resultados del observatorio muestran una satisfacción superior al 95 % con la calidad de la producción y de la oferta musical.
Tres días, tres sonidos
La primera jornada estuvo dedicada al metal y al punk. En el escenario Plaza se presentaron Hellbutcher (Suecia), Burning Witches (Suiza), Stratovarius (Finlandia) y Apocalyptica (Finlandia), que cerró el día con sus versiones de Metallica interpretadas en violonchelos. En Bio by Vans estuvieron Between the Buried and Me (Estados Unidos), Grave (Suecia) y Triptykon (Suiza). En ECO sonaron End It (Estados Unidos), Agua Bendita (España), Nadie e I.R.A., de Medellín, y Darkest Hour (Estados Unidos). En el escenario BBC se presentaron Kraken, Pornomotora y Los Setas (Pasto), entre otras bandas.
El domingo 11 predominaron el rock latinoamericano y el ska. En Plaza pasaron Niña Lobo (Uruguay), Claudio Narea y Los Prisioneros (Chile), Iseo & Dodosound (España) y Serú Girán por Lebón y Aznar (Argentina). Mon Laferte (Chile/México) cerró la jornada. En Bio by Vans estuvieron Desorden Público (Venezuela), Tokyo Ska Paradise Orchestra (Japón) y Gondwana & Quique Neira (Chile). En ECO se presentaron Los Tetas (Chile), Porter (México) y Bandalos Chinos (Argentina). En BBC, Últimos Nietos (Cali), Wañukta Tonic (Ecuador) y Nicolai Fella (Bogotá).
El lunes 12 subieron a Plaza División Minúscula (México), Ratones Paranoicos (Argentina), Ministry (Estados Unidos) y Rata Blanca (Argentina), que clausuró el festival. En Bio by Vans estuvieron Trotsky Vengarán (Uruguay), Editors (Inglaterra) y Los Bunkers (Chile). En ECO se presentaron Algiers (Estados Unidos) y Alcalá Norte (España), y en BBC, Tizishi (Argentina), Ghetto Kumbé y Kill The Clowns (México).
La tarima BBC, la novedad más elogiada
La directora de Idartes señaló que contar con una cuarta tarima permitió ampliar la experiencia del parque y crecer la oferta artística. El escenario BBC recibió elogios por su buen sonido y por una sección para protegerse del sol y la lluvia. Sin embargo, no tuvo zona de prensa.
Zona de prensa, accesibilidad e incidentes
El primer día Idartes amplió la zona de prensa, una mejora que los medios acreditados agradecieron. También habilitó una plataforma especial para personas con discapacidad y sus acompañantes. Según lo observado por este medio, es la primera vez que el festival cuenta con este espacio.
El segundo día hubo mal comportamiento del público. Según lo observado por este medio, algunos asistentes ingresaron a la zona de prensa y a áreas aliadas saltando rejas y derribando las vallas de control. Los hechos pusieron a prueba los protocolos de acceso y mostraron la necesidad de reforzarlos en eventos de esta magnitud.
Clima y movilidad
Solo llovió el último día, por lo que las dos primeras jornadas se desarrollaron sin inconvenientes.
Al terminar cada jornada, el público criticó las elevadas tarifas de taxis y vehículos particulares y la poca flota de TransMilenio frente a la cantidad de asistentes. Como ya se volvió tradicional, mucha gente debió regresar a casa caminando durante horas.
Impresiones y mirada a 2027
Las impresiones del festival fueron positivas. Se espera que el parque se amplíe para la edición 2027. Los retos de cara a esa edición son los controles de acceso, la movilidad al finalizar los conciertos y la inclusión de zona de prensa en todos los escenarios. Con tres décadas de historia, Rock al Parque mantiene su carácter gratuito y su lugar como punto de encuentro de la comunidad rockera.



