La edición número 29 del festival gratuito más grande de Latinoamérica reunió a 56 agrupaciones y 350 músicos en el Parque Simón Bolívar, consolidando a Bogotá como epicentro cultural y turístico de la región
Bogotá, Colombia. Durante tres jornadas, el Parque Metropolitano Simón Bolívar fue escenario de la edición 29 de Rock al Parque, organizada por el Instituto Distrital de las Artes (Idartes), que convocó a 253.000 asistentes y desplegó una programación con 56 agrupaciones nacionales e internacionales y más de 350 músicos. El festival, gratuito y abierto al público, buscó reafirmar la identidad musical de la ciudad y fortalecer los procesos culturales locales, según cifras entregadas por la entidad.

La programación se distribuyó en tres jornadas temáticas: una dedicada a los sonidos pesados y agresivos, otra centrada en la variedad latinoamericana en español, y un cierre con propuestas alternativas hispanohablantes y hardcore punk. Entre los momentos más destacados estuvo la presentación de la banda mexicana Los de Abajo y el encuentro entre la agrupación local Grito con Comeback Kid (Canadá) y Madball (Estados Unidos), catalogado como el primer cruce de hardcore internacional y nacional de esta magnitud en la historia del evento.
El regreso de bandas como La Derecha —presente desde la primera edición en 1995— y Polikarpa y sus Viciosas reforzó el componente de memoria histórica del rock bogotano, mientras que debuts como los de Black Pantera (Brasil) y Rain of Fire, primera agrupación de Tuluá en participar, ampliaron la representación regional e internacional del cartel.

Impacto económico y percepción ciudadana
De acuerdo con el Observatorio de Cultura Ciudadana, el 94,8 % de los asistentes consideró que el festival promueve la identidad bogotana y el 99,14 % manifestó intención de volver a asistir. En términos económicos, durante los dos primeros días los asistentes gastaron más de 19.000 millones de pesos en alimentación, transporte y compras, cifra que benefició a comerciantes y emprendimientos locales. Adicionalmente, la Zona de Arte y Emprendimiento, con 54 participantes, generó ganancias superiores a 178 millones de pesos, y los 22 puntos de comida reportaron ingresos por más de 527 millones de pesos.
El festival también registró un componente ambiental, en el marco de la estrategia EcoFestivales y en alianza con el British Council, que incluyó jornadas de separación de residuos, seguimiento a consumos de agua y combustible, y el aprovechamiento de más de 4 toneladas de residuos.

La operación logística involucró al Comité SUGA, con participación de las secretarías de Cultura, Salud, Gobierno y Movilidad, así como Policía y Bomberos, además de una operación especial de TransMilenio con 32 rutas troncales y 42 rutas del TransmiZonal para facilitar el regreso de los asistentes.
Como resultado del encuentro con 15 profesionales de la industria musical hispanoamericana, Idartes proyectó la participación de artistas distritales en festivales internacionales como Vive Latino (México), Womad (Chile) y Quito Fest (Ecuador), entre otros, ampliando las oportunidades de circulación para la escena local de cara a futuras ediciones.



