Entre enero y el 13 de septiembre, las llamas afectaron cerca de 3.140 hectáreas en 75 municipios del departamento. La UAEGRD refuerza el monitoreo mientras 11 localidades aún no cuentan con planes de contingencia.
El departamento de Cundinamarca acumula 828 incendios forestales entre el 1 de enero y el 13 de septiembre de 2026, con una afectación estimada de 3.140 hectáreas distribuidas en 75 municipios de 12 provincias, según el balance oficial de la Unidad Administrativa Especial de Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD). La entidad advirtió que el fenómeno de El Niño incrementa el riesgo de nuevos siniestros y de desabastecimiento de agua, por lo que instó a las administraciones locales a reforzar sus medidas de prevención.
Solo en los primeros trece días de septiembre se registraron 82 incendios en 35 municipios, que dejaron cerca de 366,5 hectáreas afectadas. La provincia de Gualivá concentra el mayor número de casos del mes, con 17 eventos, seguida por Rionegro (13), Tequendama (12), Soacha y Magdalena Centro (ocho cada una) y Bajo Magdalena (seis). Entre los municipios más golpeados aparecen La Palma, con seis incendios, y Soacha y San Juan de Rioseco, con cinco cada uno.
“Desde la UAEGRD mantenemos el seguimiento territorial, coordinamos el apoyo operativo e instamos a las administraciones municipales a fortalecer la prevención y disponer los recursos necesarios para responder de manera oportuna”, señaló Diego Contreras, subdirector de Manejo de la entidad.
Capacidad de respuesta y alianzas interinstitucionales
El domingo 13 de septiembre se atendieron seis incendios forestales: cuatro fueron liquidados y los eventos registrados en Pacho y Útica quedaron controlados en un 90 % y un 98 %, respectivamente. Durante agosto, un convenio entre la UAEGRD y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) permitió apoyar la atención de tres incendios —dos en La Vega y uno en Villeta— mediante operaciones aéreas con helicóptero y sistema Bambi Bucket, que sumaron 19,4 horas de vuelo, 65 descargas y 7.160 galones de agua.
Para enfrentar esta temporada, el departamento cuenta con 84 cuerpos de bomberos activos, 81 voluntarios y tres oficiales ubicados en Soacha, Cajicá y Girardot, además de 123 vehículos y 2.901 voluntarios entre Defensa Civil, bomberos y Cruz Roja. Ante el riesgo de escasez hídrica, hay disponibles 26 carrotanques: 10 de Empresas Públicas de Cundinamarca y 16 de los cuerpos de bomberos.
Municipios sin plan de contingencia
Actualmente 105 de los 116 municipios del departamento cuentan con planes de contingencia frente a incendios forestales. Los 11 restantes —Gachalá, Gama, Guasca, Sopó, El Peñón, La Palma, Pacho, Villagómez, Yacopí, Cucunubá y Guachetá— aún no los han formalizado, pese a que varios de ellos figuran entre los territorios con mayor número de eventos registrados.
La UAEGRD pidió a las alcaldías vigilar las fuentes que abastecen los acueductos urbanos y rurales, definir rutas alternas de suministro de agua, identificar zonas de mayor vulnerabilidad y verificar la disponibilidad de personal y equipos. La entidad también recomendó mantener activos los convenios con los cuerpos de bomberos, activar puestos de mando unificado cuando la situación lo exija y promover el uso eficiente del agua, en un contexto en el que la prevención de quemas se perfila como la principal herramienta para contener el impacto de la temporada seca sobre los ecosistemas y las comunidades rurales del departamento.



