Las especies, entre ellas zarigüeyas, guacharacas, boas y tortugas, regresaron a su hábitat tras un proceso de rehabilitación a cargo de la Secretaría Distrital de Ambiente.
En un trabajo articulado entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá (SDA), fueron liberados 103 ejemplares de fauna silvestre en los municipios de Ricaurte y La Vega (Cundinamarca). La jornada, realizada en el marco del Comité Interinstitucional contra el Tráfico Ilegal de Fauna y Flora Silvestre, buscó devolver a especies rescatadas a ecosistemas evaluados técnicamente para garantizar su supervivencia.
El proceso de liberación se llevó a cabo en dos puntos estratégicos de la jurisdicción de la CAR. En La Vega fueron retornados 53 individuos, mientras que en el humedal El Yulo, en Ricaurte, se liberaron 50 ejemplares. Este último es considerado un ecosistema estratégico para la conservación de la biodiversidad regional.
Los animales habían sido previamente recuperados por las autoridades ambientales a través de rescates, incautaciones y recepciones voluntarias. La mayoría provenía de situaciones de tráfico ilegal de fauna silvestre, tenencia como mascotas, accidentes o pérdida de hábitat, tanto en zonas urbanas como rurales.
Aunque las especies se encontraban bajo custodia de la Secretaría Distrital de Ambiente, la CAR tuvo un papel fundamental debido a que las liberaciones ocurrieron dentro de su territorio. La Corporación aportó acompañamiento técnico, evaluación de las áreas de liberación y apoyo institucional, en el marco del comité que integran seis entidades ambientales de Bogotá y Cundinamarca.
Previo a la jornada, los animales fueron sometidos a una valoración biológica completa por parte de la SDA, que incluyó atención médico-veterinaria, rehabilitación y una evaluación técnica para determinar su aptitud de retorno al medio natural. Solo aquellos ejemplares considerados saludables y con capacidad de adaptación fueron seleccionados para la liberación.
Magdala Iregui, directora de Biodiversidad de la CAR, destacó:
“Desde la CAR continuamos fortaleciendo el trabajo articulado con las diferentes autoridades ambientales para proteger nuestra fauna silvestre y garantizar que cada proceso de liberación se realice bajo criterios técnicos y ambientales que favorezcan la supervivencia de las especies en su entorno natural”.
Entre las especies liberadas en La Vega se encuentran zarigüeya común (Didelphis marsupialis), marmosa o zarigüeya ratón (Marmosa robinsoni), perico bronceado (Brotogeris jugularis), guacharaca colombiana (Ortalis columbiana), escorpión (Tityus pachyurus), sinsonte tropical (Mimus gilvus), azulejo común (Thraupis episcopus), turpial montañero (Icterus chrysater), semillero gris (Sporophila intermedia), tángara capuchiazul (Stilpnia cyanicollis), falsa coral (Lampropeltis micropholis), sapo gigante (Rhinella horribilis) y rana platanera (Boana platanera).
En Ricaurte, en el humedal El Yulo, fueron liberados zarigüeya común, perico bronceado, guacharaca colombiana, boa (Boa imperator), iguana verde (Iguana iguana) y tortuga casquito (Kinosternon leucostomum), sumando 50 individuos.
La CAR reiteró el llamado a la ciudadanía para evitar la compra, comercialización y tenencia ilegal de animales silvestres. Cada especie, recordó la Corporación, cumple un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas, y su extracción representa una grave amenaza para la biodiversidad del país.
Estas liberaciones no solo representan una segunda oportunidad para más de cien animales, sino también un paso concreto en la lucha contra una de las actividades ilegales más destructivas para la fauna nativa de Colombia. El Comité Interinstitucional continuará trabajando en la identificación de nuevas áreas aptas para futuros procesos de reintroducción.



